El Port de Barcelona incrementa los tráficos un 3,5% en el primer semestre y confirma su capacidad de adaptación en entornos globales complejos
En el primer semestre, el Port avanza en el mayor ciclo inversor de su historia, con progresos en accesibilidad, descarbonización, innovación y desarrollo de actividad económica de alto valor añadido.
Los estudios de compatibilidad radioeléctrica confirman que el desarrollo de la zona sur del Port es compatible con la operativa actual y futura del Aeropuerto de Barcelona.
El Port de Barcelona ha cerrado el primer semestre de 2026 con una evolución positiva de los principales indicadores de tráfico, lo que confirma su capacidad de adaptación en un entorno global complejo. En estos primeros seis meses del año, el Port de Barcelona ha movido 35,87 millones de toneladas, un 3,5% más que en el mismo período del año anterior. El tráfico de contenedores ha alcanzado 1,93 millones de TEUs (+4,3%), con un destacado incremento de las importaciones, que han crecido un 6,7%, hasta los 380.000 TEUs. También han registrado aumentos los graneles líquidos (+4,1%), los graneles sólidos (+5,1%), los vehículos (+6,5%) y el tráfico ro-ro (+2,8%).
En el ámbito de los pasajeros, el Port ha registrado 2,44 millones de movimientos (+4,1%). El tráfico de ferris ha mostrado una evolución positiva, con un incremento del 2,5%, y los visitantes de crucero a la ciudad han aumentado un 3,4%, superando ligeramente el millón de personas.
Resiliencia en escenarios difíciles
Durante la presentación de los resultados, el director general del Port de Barcelona, Àlex Garcia, ha destacado la capacidad del enclave para mantener una evolución positiva en un contexto internacional marcado por las tensiones geopolíticas y la incertidumbre comercial. En este sentido, ha señalado que “los tráficos del primer semestre demuestran la capacidad de adaptación y la resiliencia del Puerto de Barcelona ante un entorno global cada vez más complejo. La diversificación de los mercados, de los clientes y de las cadenas logísticas nos permite continuar creciendo y mantener la competitividad de nuestro tejido empresarial”.
Uno de los factores que ha condicionado la evolución de los tráficos durante los últimos meses ha sido la situación en el golfo Pérsico y las tensiones vinculadas al estrecho de Ormuz. A pesar de este contexto, el Port ha mantenido el crecimiento de los graneles líquidos gracias a la diversificación de los orígenes de suministro y al buen comportamiento de los productos químicos y los biocombustibles.
Àlex Garcia ha remarcado que “las tensiones geopolíticas han vuelto a poner de manifiesto la importancia de disponer de cadenas logísticas resilientes y diversificadas. El Port de Barcelona ha demostrado su capacidad para adaptarse rápidamente a los cambios del mercado y garantizar el suministro de productos esenciales para la economía”.
Hub para la automoción
El otro gran vector de crecimiento del semestre ha sido el tráfico de vehículos. Con 386.000 unidades movidas, el Port de Barcelona ha registrado un incremento del 6,5%, impulsado especialmente por las importaciones, que crecen un 36%. Este resultado sigue reforzando a Barcelona como una de las principales puertas de entrada al sur de Europa para los fabricantes asiáticos y, especialmente, para los vehículos electrificados. Actualmente, el 45% de los vehículos importados son híbridos, híbridos enchufables o eléctricos, mientras que China concentra el 50% de todas las importaciones de vehículos.
Según Àlex Garcia, el crecimiento del tráfico de vehículos “confirma la transformación que está viviendo el sector de la automoción. El Port de Barcelona se está consolidando como una plataforma logística de referencia para la distribución de los nuevos vehículos electrificados hacia los mercados español y europeo, una posición que refuerza nuestro papel como hub logístico internacional”.
La buena evolución de los tráficos se enmarca en un semestre en el que muchos de los proyectos que desarrolla el Port de Barcelona han comenzado a hacerse visibles. En solo seis meses, se han producido importantes avances en su transformación logística, energética y tecnológica, se ha consolidado el mayor ciclo inversor de su historia y se ha reforzado su papel como motor de la economía y del comercio internacional.
Entre los diferentes proyectos que definirán el puerto del futuro destacan la licitación del gran nudo viario de los nuevos accesos terrestres; la adjudicación de los nuevos puntos de atraque para graneles líquidos en el muelle de la Energía; la adjudicación de la infraestructura eléctrica que permitirá completar la electrificación del muelle Adosado y la recepción parcial de diversas actuaciones vinculadas a los nuevos accesos ferroviarios y a la terminal Nou Llobregat. Este conjunto de infraestructuras constituye la base del futuro crecimiento del Port y de la concentración de la actividad logística en la zona sur.
Puerto y aeropuerto, infraestructuras compatibles
José Alberto Carbonell, presidente del Port de Barcelona, ha aprovechado su intervención para anunciar un avance estratégico para el futuro desarrollo de la zona sur del recinto portuario. Los estudios de compatibilidad radioeléctrica elaborados durante los últimos meses por técnicos del Port de Barcelona y de ENAIRE, gestor estatal de navegación aérea, cuyos resultados se han conocido recientemente, concluyen que la actividad portuaria prevista en los futuros muelles Catalunya y Jaume I es compatible tanto con la operativa actual del aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat como con la configuración prevista tras su ampliación. Esta conclusión permite dar continuidad a los proyectos de crecimiento previstos por el Port en su zona sur, donde se concentrará gran parte de la actividad relacionada con el tráfico de contenedores durante las próximas décadas.
José Alberto Carbonell ha valorado muy positivamente los resultados de los estudios y ha destacado que “este es un paso decisivo porque aporta seguridad y certidumbre sobre el desarrollo futuro del Port. Las conclusiones de los estudios demuestran que el crecimiento del aeropuerto y el desarrollo de la zona sur del Port son plenamente compatibles y permiten avanzar en dos proyectos estratégicos para la competitividad y la prosperidad de Barcelona y de Catalunya. Hoy sabemos que podemos seguir construyendo el Port del futuro con todas las garantías”.
El presidente del Port de Barcelona también ha recordado que hace justo un año se suscribió con ENAIRE el acuerdo para la compra e instalación, en un nuevo emplazamiento, de un radar primario y secundario, con una inversión de 4,5 millones de euros por parte del Port de Barcelona.
Este primer semestre del año también ha permitido consolidar proyectos orientados a generar nueva actividad económica y atraer inversiones al territorio. Entre las actuaciones más destacadas se encuentran la construcción de la nueva planta industrial de Elian, con una inversión superior a los 200 millones de euros; el inicio del proceso de concesión de la futura terminal marítima pública multipropósito del muelle Príncep d’Espanya, que ha recibido tres ofertas —Manipuladora de Mercancías, Boluda Maritime Terminals y Andino Inversiones Global—; la autorización de la nueva terminal ro-ro de Baleària y el inicio de la construcción de la nueva terminal de vehículos de ICO, destinada a reforzar el posicionamiento de Barcelona como hub logístico y automovilístico del sur de Europa.
Liderazgo en transición energética
La transformación del Port de Barcelona también avanza en el ámbito energético. Durante el semestre se ha progresado en la electrificación de muelles, con la adjudicación del sistema OPS de la futura Terminal G de cruceros y de la infraestructura eléctrica necesaria para alimentar las terminales del muelle Adosado.
Paralelamente, el Port continúa reforzando su papel como hub energético de referencia en el Mediterráneo mediante el impulso a los combustibles alternativos y la movilidad de cero emisiones. En este sentido, se ha adjudicado la construcción y explotación de la primera hidrogenera del Port y recientemente se ha llevado a cabo una de las primeras operaciones de suministro de bioetanol a un buque portacontenedores.
Innovación y economía azul
El primer semestre también ha consolidado la apuesta del Port de Barcelona por la innovación y la economía azul. En enero se colocó la primera piedra del futuro BlueTechPort, un proyecto que moviliza 60 millones de euros y que se convertirá en uno de los principales hubs europeos especializados en economía azul, innovación y emprendimiento.
Durante estos meses también se han impulsado iniciativas como el acuerdo con AltaSea, en el Puerto de Los Ángeles; el desarrollo del proyecto del primer gemelo digital del fondo marino del Port de Barcelona, a cargo de la Fundación BCN Port Innovation, y el establecimiento de una alianza estratégica con las autoridades portuarias de Shanghái para avanzar en ámbitos como la digitalización, la seguridad, los corredores marítimos sostenibles y los combustibles alternativos.
Un año de despliegue del acuerdo sobre cruceros
Coincidiendo con el primer aniversario del acuerdo entre el Port de Barcelona y el Ayuntamiento de Barcelona para la transformación de la actividad crucerística, José Alberto Carbonell ha hecho balance de este primer año y ha anunciado el cierre de la Terminal C del muelle Adosado, que recibirá su último crucero el 30 de octubre, y de la Terminal Sur del muelle Barcelona, cuya última escala de cruceros tendrá lugar el 31 de diciembre.
El Port también ha avanzado durante estos meses en la electrificación de las terminales de cruceros, ha impulsado el corredor urbano del frente litoral, ha reactivado el Consejo para la Sostenibilidad de los Cruceros y está finalizando el estudio de evaluación de la movilidad vinculada a esta actividad.
Estas actuaciones se enmarcan en el objetivo común de avanzar hacia un modelo de cruceros de mayor valor añadido, más sostenible y mejor integrado con la ciudad.
Para cerrar la presentación de resultados, el presidente del Port de Barcelona ha resumido el balance de los primeros seis meses asegurando que “este año se demuestra que el Port no solo gestiona tráficos. Estamos construyendo las infraestructuras, la conectividad, las soluciones energéticas y los ecosistemas de innovación que deben garantizar la competitividad del Port de Barcelona y del conjunto de la economía durante las próximas décadas”