Barcelona sin Puerto



Un puerto necesario

Barcelona nace en una suave pendiente hacia el mar, que le permite crecer sin límites geográficos. Además, Llobregat y Besós la abastecen de agua, la combinación de las sierras litorales y el mar Mediterráneo da un maravilloso clima...

Pero la ciudad a nivel marítimo, no contaba con tantas ventajas, ya que le faltaban resguardos naturales, como los que existían en Porto Vecchio (Génova) o Vieux Port (Marsella). Además, la dinámica del litoral provocaba la entrada constante de arena. En definitiva, por la entrada de buques y de mercancías, nuestro litoral necesitaba seguridad y calado.

La ciudad y los barceloneses entendieron la importancia de tener un puerto. Y lucharon para conseguirlo.

Imágenes: Lola Anglada y Archivo Histórico de Barcelona