Aguas de lastre

Todos los buques utilizan aguas de lastre para mantener su estabilidad y equilibrar el buque durante la carga y la descarga de la mercancía. Los buques toman el agua de lastre del puerto y la depositan en unos tanques específicos para el lastre; en función de la necesidad, durante las operaciones de carga, el buque puede expulsar el agua de lastre. En los tanques de lastre, el agua y los sedimentos pueden contener formas de resistencia de organismos marinos, de bacterias y de virus que pueden permanecer con vida durante semanas y meses. La descarga de aguas de lastre en puerto arrastra también a los organismos vivos y sus formas de resistencia que han sobrevivido en el tanque.

Las aguas de lastre de los buques son un vector reconocido de introducción de organismos extraños potencialmente invasivos. La introducción de especies alóctonas en ecosistemas nuevos pueden llegar a producir el desplazamiento de las comunidades establecidas y modificaciones muy profundas en el nuevo ecosistema, con graves pérdidas de biodiversidad y otros daños naturales y no naturales.

La Organización Marítima Internacional aprobó en 2004 el Convenio Internacional para el Control y Gestión del Agua de Lastre y Sedimentos de los Buques (Convenio aguas de lastre) que requiere que todos los buques implementen un Plan de Gestión de Agua de Lastre y Sedimentos, y dispongan de un sistema de filtración o esterilización a bordo para la descarga de las aguas de lastre en otros puertos alejados del punto de toma de agua. El Convenio aún no ha entrado en vigor a la espera de su ratificación por más estados miembros.

En el Port de Barcelona, y a raíz de un estudio realizado en 1999 mediante cuestionario directo a los capitanes de los buques que durante un periodo de 6 meses hicieron escala en nuestro puerto, los datos relevantes en relación al agua de lastre son los siguientes:

  • Los buques llevan el 41,5% de la capacidad total de los tanques de lastre al llegar a puerto.
  • Se descargan en aguas portuarias el 6,6% de la capacidad de los tanques de lastre.
  • En total en el año 1999 se vertieron a las dársenas portuarias 740.000 t. Los portacontenedores representan más del 50% de las aguas vertidas. Estimar las cantidades vertidas actualmente es difícil ya que los deslastrados dependen del tipo de buque y del tipo de tráfico (importación o exportación), pero en las mismas condiciones de 1999, en 2012 se verterían 1.200.000 t.
  • El 89% del origen del agua de lastre era conocido y un 11% no tenía la trazabilidad deseada.
  • De las cantidades con origen conocido, el 58% proceden del Mediterráneo Occidental y un 10% del Mediterráneo Oriental.
  • El tiempo de residencia del agua de lastre transportada es de menos de 30 días en el 48%, el 20% permanece más de  30 días y el resto no tiene la trazabilidad necesaria para determinarlo.

Se realizó también un estudio taxonómico y de viabilidad de organismos del agua de lastre. Se muestrearon los tanques de lastre de 5 buques cuya procedencia era diversa y con un tiempo de residencia de entre 5 y 27 días. Las conclusiones fueron:

Fitoplancton
Se encontraron 54 taxones diferentes de fitoplancton, de diatomeas en gran parte y dinoflagelados, menos numerosos pero más resistentes.
El tiempo de residencia de más de 7 días reducen de forma importante la cantidad de células viables.

Zooplancton
En las aguas de lastre analizadas se identificaron 69 taxones de zooplancton, con 79% de copépodos. Gran parte de los individuos identificados eran viables.

El tiempo de residencia, en principio reduce los organismos viables, aunque a partir del vigésimo día hay un aumento del zooplancton debido principalmente a los Harpacticoides (organismos de alimentación oportunista, crecimiento y reproducción rápida).